621 228 943 (solicitud de cita vía WhatsApp) 91 561 72 18

cdbarrantes@consultadermatologia.es

Horario: 9:30 a 19:30

Prevenir y tratar el melanoma: las mejores prácticas

El melanoma es uno de los tipos más agresivos de cáncer de piel, pero con las medidas adecuadas se puede prevenir y tratar de manera efectiva. Así lo vemos desde Clínica Barrantes después de tratar multitud de casos a lo largo de los años, por eso vamos a aprovechar que el 23 de mayo es el Día Mundial del Melanoma para aportar una serie de consejos de autocuidado que nos ayudarán a mantenerlo a raya.

Prevención

Para empezar, hablaremos de cuáles son las mejores fórmulas para prevenirlo, la mayoría de ellas relacionadas con la protección frente a los rayos ultravioleta (UV), ya sean del sol o de cabinas de bronceado. Y no sólo en verano, hay que estar preparado a lo largo de todo el año, teniendo siempre a mano una protección solar con un FPS de 30, como mínimo, aunque lo ideal sería de 50+.

Hay que recordar que las cremas y lociones protectoras deben aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición al sol, y si ésta es continuada es importante repetir el proceso cada dos horas. En este sentido, también es útil la ropa protectora, los sombreros de ala ancha y las gafas de sol.

También debemos limitar el tiempo que estamos bajo el astro rey en las horas más perjudiciales, variables según la latitud y el clima, pero podríamos decir entre las 10:00 y las 16:00, cuando los rayos UV son más fuertes. Y evitar las cabinas de bronceado, ya que está demostrado que aumentan el riesgo de padecer melanoma.

Por último, es importante revisar nuestra piel y atender a la aparición de lunares nuevos, así como detectar cambios en los que ya tenemos, identificar al ‘patito feo’. Para ello utilizaremos la regla del ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, Color, Diámetro y Evolución. Una herramienta habitual en dermatología para evaluar la gravedad de lunares y lesiones cutáneas.

  • A de Asimetría: Si una mitad del lunar no coincide con la otra mitad en términos de forma.
  • B de Bordes irregulares: Los bordes de un lunar benigno suelen ser suaves y bien definidos, mientras que los que están borrosos o dentados pueden indicar que existe un melanoma.
  • C de Color: Los melanomas suelen tener varios colores o tonalidades dentro del mismo lunar, como negro, marrón, rojo, blanco o azul (si se perciben más de tres colores, se recomienda consultar cuanto antes con el dermatólogo).
  • D de Diámetro: Se refiere al tamaño del lunar. Los melanomas suelen ser más grandes que el diámetro del borrador de un lápiz (unos 6 milimetros o más), aunque algunos pueden ser más pequeños.
  • E de Evolución: Cualquier cambio en el tamaño, la forma, el color o la textura de un lunar con el tiempo puede ser signo de preocupación. Siempre, ante una evolucion atipica o no esperada de un lunar, mejor consultar con un especialista.

Tratamiento

Si en estas exploraciones detectamos algo que nos llame la atención, debemos acudir al dermatólogo, ya que un diagnóstico temprano aumenta las opciones de tratamiento y nos aporta un mejor pronóstico.

En la consulta Dermatología Barrantes realizamos una técnica de seguimiento estrecho de los lunares mediante exploraciones fotográficas que se denomina DERMATOSCOPIA DIGITAL (o mapeo de los lunares). Gracias a esta herramienta podemos detectar de forma precoz mediante fotografías repetidas si un paciente ha mostrado cambios en sus lunares o si alguno ha salido nuevo.

Se trata de una técnica que está muy recomendada en pacientes de riesgo por su tipo de piel, por su numero de lunares o por su historia personal o familiar de melanoma. Y es que lo mas importante de cara a la expectativa vital del paciente es el diagnostico precoz de esta patología.

Procedimientos

Cuando se detecta una lesión melanocítica sospechosa, lo habitual es realizar una extirpación quirúrgica para permitir su estudio histológico. Si se confirma que se trata de un melanoma, el especialista suele realizar una ampliación de los márgenes quirúrgicos extirpados (es decir, ‘limpiar’ un radio más amplio desde la lesión inicial) y, a veces, la detección del ganglio centinela para localizarlo y controlarlo.

No obstante, después del paso por el quirófano, pueden recomendarse terapias adicionales como la inmunoterapia y la quimioterapia. En este proceso es esencial realizar visitas de seguimiento regulares con dermatología para poder detectar a tiempo cualquier signo que indique que la patología no se ha eliminado del todo. Se recomienda además mantener un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y la eliminación del tabaquismo.

Todo ello puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y a mejorar el funcionamiento de nuestro organismo, promoviendo una respuesta óptima de nuestro cuerpo en un momento tan complejo y delicado.

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en España se están registrando ya unos 8.000 nuevos casos de melanoma al año, y las cifras van creciendo en cada temporada. En ellos, además de la radiación UV, también influyen otros factores de riesgo, como los antecedentes familiares, tener una piel muy clara con pelo rubio o pelirrojo y pecas o estar inmunodeprimido.

Si detectas alguna mancha nueva en tu piel, algún cambio en tus lunares o si tienes dudas sobre cómo detectar estas características irregulares, no dudes en consultarnos, podemos ayudarte.