Denominamos eccema a la inflamación de la piel que se manifiesta en forma de sequedad, enrojecimiento, descamación o hinchazón que en los casos más graves puede llegar a supurar, formar costras y sangrar. Todo ello va acompañado de un intenso picor, el principal síntoma que nos guía.
No es contagioso y puede aparecer por determinadas causas. Normalmente alergias o por la propia sequedad de la piel, consecuencia del envejecimiento cronológico de ésta.
