El envejecimiento es una etapa natural de la vida y con él vienen cambios físicos y psicológicos que afectan tanto a la salud general como a la apariencia externa. Uno de los problemas más comunes a medida que envejecemos es la caída del cabello. En este contexto, la llegada del otoño puede generar una mayor preocupación, especialmente en personas de edad avanzada.
¿Por qué? Para empezar, porque a partir de octubre son muchas las personas que experimentan una mayor pérdida de cabello debido al cambio estacional. Por eso, y aprovechando que en este mes se celebra el Día Mundial de las Personas de Edad, abordamos en este artículo la caída del cabello en este nicho poblacional, ofreciendo una perspectiva sobre los síntomas, cuidados especiales y estrategias de prevención.
¿Qué provoca la caída del cabello en estas edades?
El envejecimiento natural afecta los folículos pilosebaceos, lo que reduce su capacidad para producir cabello nuevo. Además, la fase de crecimiento del cabello (anágena) se acorta, mientras que la fase de reposo (telógena) se alarga, lo que contribuye a la pérdida de densidad capilar. Esta disminución es más notable en personas mayores y, aunque es un proceso natural, puede afectar a nuestra autoestima.
Existen varias causas comunes de la caída del cabello en la tercera edad, como los cambios hormonales: en mujeres, la disminución de estrógenos después de la menopausia puede afectar el ciclo de crecimiento del cabello, mientras que en los hombres, la disminución de testosterona puede llevar a una alopecia androgenética, conocida como calvicie de patrón masculino.
También influyen los antecedentes familiares y el estrés físico o emocional, así como el uso de determinados tratamientos farmacológicos que son habituales en edades avanzadas, como algunos medicamentos para la hipertensión, artritis o problemas cardiovasculares. Y no podemos olvidar la carencia de vitaminas y minerales esenciales como la biotina, zinc y hierro.
Síntomas
Los síntomas de la caída del cabello en la tercera edad pueden variar, aunque suelen ser habituales algunos como la miniaturizacion progresiva de los foliculos de la cabeza y la pérdida de volumen. No se trata de una pérdida drástica, sino que, por regla general, se va volviendo cada vez más fino y escaso, un indicativo de que los folículos están debilitados.
En los hombres es habitual la recesión de la linea de implantacion del cabello en las sienes y la frente, mientras que en las mujeres tiende a volverse más delgado en la zona superior de la cabeza. Y en ambos casos es común notar más pelos en la almohada o al peinarse.
Cuidados especiales en otoño
Con la llegada del otoño, es importante intensificar los cuidados del cabello en personas mayores para minimizar la pérdida capilar. Os dejamos algunos ejemplos:
1. Uso de champús suaves: Optar por productos que sean libres de sulfatos y fragancias fuertes, ya que el cabello tiende a volverse más frágil con la edad. El uso de champús fortalecedores y acondicionadores hidratantes puede ayudar a proteger la fibra capilar.
2. Evitar peinados tirantes: Como coletas, trenzas apretadas o cualquier peinado que ejerza tensión sobre el cuero cabelludo. Esto puede prevenir la caída del cabello por tracción.
3. Masajes capilares: Masajear suavemente el cuero cabelludo puede mejorar la circulación sanguínea y estimular los folículos pilosos, favoreciendo un crecimiento más saludable.
4. Dieta rica en nutrientes: Se recomienda consumir una dieta equilibrada, rica en proteínas, vitaminas y minerales que favorezcan la salud capilar. Alimentos como el salmón, nueces, espinacas y huevos pueden ayudar a nutrir el cabello desde dentro.
5. Protección contra los cambios climáticos: En otoño, el aire seco y los cambios de temperatura pueden afectar el cabello. Proteger la cabeza con un sombrero ligero o pañuelo ayuda a mantener el cuero cabelludo hidratado y protegido del frío y el viento.
6. Evitar el uso excesivo de calor: Se debe limitar el uso de secadores, planchas y rizadores, ya que el calor puede debilitar aún más el cabello frágil y volverlo mas quebradizo
7. Controlar el estrés: Practicar técnicas de relajación como la meditación o el yoga puede ayudar a mitigar este impacto.
8. Suplementos y tratamientos tópicos: Los suplementos de biotina, vitaminas del grupo B y colágeno pueden contribuir a mejorar la salud del cabello.
Existen ciertos tratamietos médicos posibles para mejorar esta condicion de la edad, que deben consultarse con nuestro dermatólogo de confianza, que evaluará las causas de la pérdida de cabello (en algunos casos, puede estar relacionada con problemas médicos subyacentes, como trastornos de la tiroides o anemia) y propondrá un tratamiento adecuado que no interfiera con otras terapias farmacológicas que sigamos.
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