Es común en aquellas personas que:
- Pasan mucho tiempo al sol o han sufrido quemaduras por exposición a sus rayos a lo largo de su vida.
- Tienen piel, cabellos y ojos claros, es decir, que pertenecen a los fototipos I, II y III.
- Tienen más de 50 años de edad.
Se recomienda realizar revisiones ante cualquier indicio sospechoso: una úlcera que no cura, una lesión que crece de forma progresiva o una zona de piel de color diferente. Si el cáncer se detecta de forma precoz el tratamiento será mucho menos agresivo y más efectivo.
