¿Qué es la Dermatitis Atópica?

La dermatitis atópica, es un desorden de la piel hereditario que suele aparecer en el primer año de vida y persistir hasta que el niño alcanza la adolescencia o la edad adulta. Mantiene un curso crónico, en brotes, que suele ir mejorando con la edad.

Los pacientes presentan en general piel seca, que ocasiona mucho picor y sobre la que aparecen las lesiones características de ECZEMA con enrojecimiento y descamación más intensa

Es importante saber que no se trata de una enfermedad contagiosa y no puede transmitirse por tocar zonas alteradas de la piel.

La causa de la dermatitis atópica es desconocida, aunque se sabe que hay un componente hereditario muy importante, es por ello que los padres con eczema, rinitis alérgica o asma, tienen más probabilidades de tener hijos con dermatitis atópica.

Al parecer influyen varios factores: genéticos, alteraciones inmunológicas y trastornos de la función de barrera cutánea. El proceso tiende a agudizarse en épocas de estrés, cuando la temperatura es extremadamente elevada o baja, la sudoración excesiva, humedad elevada, cuando el paciente sufre una infección bacteriana o cuando la piel resulta irritada por el contacto con tejidos (lana) o detergentes.

Sobre alguno de estos factores podemos actuar para intentar disminuir los brotes. Estos son algunos consejos al respecto:

  • Evitar ropa sintética o de lana que puede irritar la piel. El tejido más recomendable es el algodón. También debe evitarse el uso de ropas muy ajustadas.

  • Al lavar la ropa es importante que esté muy bien aclarada y no queden restos de jabones.

  • Mantener la habitación ni muy calurosa ni demasiado seca y airear regularmente.

  • Evitar la acumulación de polvo. Mejor usar aspirador que barrer.

  • El deporte de alta actividad en locales cerrados puede provocar excesiva sudoración, que empeore la dermatitis atópica.

Es importante cuidar la piel, ya que la piel seca puede desencadenar brotes de eczema. Estas son algunas medidas generales útiles:

  • Baño o ducha de corta duración (unos 10 minutos), evitando el agua muy caliente.

  • Deben elegirse geles que no resequen la piel. Hay productos especiales para atópicos (geles, aceites, syndets) que puede recomendarle su dermatólogo.

  • No emplear manoplas ni esponjas de baño, para evitar la excesiva fricción.

  • Secado suave, sin frotar excesivamente con la toalla.

  • Tras la higiene, debe aplicarse sobre cara y cuerpo (excepto si existen lesiones exudativas) una crema hidratante, que puede recomendarle su dermatólogo. Puede ser necesario la aplicación de crema hidratante varias veces al día.

  • Cortar las uñas con regularidad, para evitar el empeoramiento que produce el rascado.

  • No utilizar colonias ni perfumes, ya que irritan la piel.

¿Cuáles son los síntomas de la dermatitis atópica?

La distribución del eczema puede variar con la edad. En bebés y niños pequeños, suele localizarse en la cara, la parte externa de los codos y en las rodillas. En los niños mayores y adultos, en cambio, tiende a manifestarse en manos y pies, brazos y en la parte posterior de las rodillas (zonas de pliegues).

Aunque cada paciente puede manifestar los síntomas de diferentes formas, los más comunes son los siguientes:

  • Piel extremadamente seca con picor.

  • Pequeños bultos en la piel o erosiones que exudan al rascarse.

  • Enrojecimiento e inflamación de la piel.

  • Engrosamiento de la piel (en el caso de eczema crónico).

El rascado y frotamiento excesivos pueden rasgar la piel y provocar una infección. Los síntomas de eczema pueden parecerse a los de otras enfermedades de la piel. Siempre consulte a su dermatólogo para asegurar el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es muy común. El diagnóstico suele determinarse con un examen físico y la historia médica. El diagnóstico puede incluir:

  • Antecedentes familiares (los niños nacidos de una madre que tiene una enfermedad alérgica son más propensos a desarrollar eczema).

  • Antecedentes personales de alergia o asma.

  • Exámenes de sangre.

Tratamiento del eczema

El tratamiento de la dermatitis atópica se realiza con diversos productos, dependiendo de la extensión y severidad de las lesiones en cada caso. Sea paciente, el tratamiento puede ser lento y engorroso. Su dermatólogo le explicará en cada momento qué medicamentos son necesarios y la manera adecuada de aplicarlos.

El tratamiento específico estará determinado por diferentes factores:

  • La edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Nivel de gravedad.

  • Tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Expectativas para la trayectoria de la reacción.

  • Su opinión o preferencia.

No existe cura para el eczema. Los objetivos del tratamiento consisten en reducir el picor e inflamación de la piel, hidratar la piel y prevenir las infecciones.

En los casos severos, a veces el dermatólogo puede recetarle otros medicamentos, tales como:

  • Antihistamínicos: estos medicamentos ayudan a disminuir el picor., aunque la mayoría producen somnolencia.

  • Cremas de esteroides: estos medicamentos tópicos ayudan a disminuir la inflamación de la piel y también alivian el picor y la hinchazón. El uso excesivo de esteroides no es muy recomenable por lo que deberá seguir el consejo del dermatólogo sobre el número de aplicaciones diarias y el tiempo de tratamiento.

  • Antibióticos orales: estos medicamentos derivan del moho o las bacterias y retrasan el crecimiento de microorganismos específicos.

  • Inmunomoduladores tópicos (TIM): los inmunomoduladores tópicos son una clase nueva de medicamentos para el tratamiento del eczema. Estos medicamentos se aplican directamente sobre la piel para modificar la respuesta inmunológica.

Existen otros muchos tratamientos tópicos o sistémicos para controlar esta enfermedad según la severidad de la misma. Consulte a su dermatólogo sobre el tratamiento más adecuado para su caso.